Eterno Retorno

Friday, May 29, 2026

Entre balones y barricas

 La irrupción de la Copa del Mundo en la gran conversación global suele notarse en las mesas de novedades editoriales. Nunca se publican y publicitan tantos libros futboleros como en la primavera previa a un Mundial. Sin embargo, dentro de este variopinto universo, ningún libro tan sui generis y original como Entre balones y barricas, Crónicas de futbol, vino y salud del doctor Homero Fuentes. El Doc ha unido en una misma obra dos de las creaciones más sublimes paridas por la raza humana desde que habitamos en planeta: El futbol y el vino. Dentro de las piezas de literatura futbolística, el libro de Homero es bastante atípico. Futbol, vino, salud. Una historia sabrosa y coloquial de los mundiales en donde además se narran detalles de la cultura vitivinícola de cada país sede y cada campeón. El engranaje ha funcionado a las mil maravillas. El maridaje es real.



Homero Fuentes es oncólogo, lo que significa que su vida consiste en enfrentar todos los días a un asesino en serie representado en el zodiaco con la forma de un cangrejo. Sin embargo, Homero también es sommelier y además le encanta el futbol. Al Doc le encantan el futbol y el vino y eso es algo en lo que coincidimos plenamente, por lo que me encantó la idea de poder prologar su libro.
De una forma u otra, el futbol y el vino han sido en mi camino de vida algo así como lenguajes universales, una suerte de esperanto en mi mochila viajera. Al lugar del mundo que voy trato de beber su vino y disfrutar su futbol. con un carácter heterogéneo. Cada vino en el mundo encarna lo más profundo de la cultura del terruño de donde emerge. Lo mismo ocurre con el futbol y la manera de jugarlo, vivirlo, gozarlo y narrarlo. Terroir es una expresión francesa que define la conjunción del suelo, el clima y el ser humano en plena interacción para elaborar un vino. Pues bien, discúlpenme si voy a escribir una barbaridad o una herejía, pero yo creo que también existe una suerte de Terroir futbolístico. El futbol que practica cada país también encarna lo más profundo de su cultura, su raza y aún su ecosistema.
Porque el futbol y el vino son vínculo, unión, convivencia, un sencillo oasis de magia en la vida cotidiana.
Este libro es como tomarse una copa con un buen amigo. Bébela con sosiego y sin prisa. Lo que bebes es un cuerpo vivo y en permanente metamorfosis.
También el futbol lo es. Con su propio lenguaje te habla y a su manera te está narrando una historia centenaria.
La suya y la nuestra

Thursday, May 28, 2026

El espíritu de la radio

 


 

The Spirit of the Radio es posiblemente mi rola favorita de Rush. La canción, compuesta por el genial Neil Peart,  es un homenaje a la educación sentimental y la liberación de toda una generación a través de la radio. “Las ondas de aire invisibles crujen con la vida”. La radio como una "voz amigable y una compañera discreta" que llevaba "un regalo invaluable" a los oyentes. En algún momento de mi vida, cuando era un quinceañero y habitaba en el Estado de México, el Instituto Mexicano de la Radio cumplió con ofrecerme una verdadera alternativa cultural a través de su señal. Mi destartalada grabadora estaba siempre sintonizada en 105.7 IMER- Cultura que sí se escucha. En un mundo colonizado hasta el vómito por basura estilo luis miguel y timbiriche, programas de IMER como Frecuencias Alteradas y Drenaje Profundo eran la única alternativa posible para escuchar Metal, Punk o Hard Core. Paradójicamente, la única oportunidad de escuchar música contestataria y blasfema y tener noticias o avisos sobre las tocadas, era a través de una estación gubernamental, mientras la radio comercial estaba sepultada en porquería ñoña. La radio fue también mi puerta de entrada los medios de comunicación. Yo debuté en Stéreo 7 FM en Monterrey a los 18 años, junto con mi primo Héctor, y ahí me mantuve tres años. Mi primo siguió por el camino audiovisual y yo me fui a la prensa escrita.

Sí, la radio ha formado parte de mi vida, pero creo que hoy enfrenta una profunda crisis y al igual que los medios impresos, sangra o de plano agoniza.

La crisis en el Instituto Mexicano de la Radio ha provocado el tristísimo final dos emblemáticos programas culturales que eran verdaderos clásicos tijuanenses: El martes se trasmitió la última edición de Letras al Aire, conducido por Adolfo Morales, Paty Roa y Gabriela Sánchez, y esta noche se trasmite la última edición de Cada Jueves, conducido por Jaime Cháidez Bonilla. En Letras al Aire fui invitado un par veces y a Cada Jueves acudí muchísimas ocasiones a lo largo de más de 22 años. De hecho creo que todas las personas que tuvimos algo que ver con la cultura en Tijuana pasamos por el micrófono de ese programa. Jaime afirma que en los 32 años que estuvo al aire el programa entrevistó a más de 5 mil personas, lo cual me parece una cifra realista. Lo destacable es que por ahí pasaron lo mismo grandes nombres de la vida cultural nacional en gira por Tijuana que jóvenes emergentes. Fue un programa plural, abierto e incluyente. En los últimos 14 años Jaime hizo dueto con Cuauhtémoc Ruelas experto en materia cinematográfica. Cada Jueves y yo nacimos en 21 de abril, en la frontera entre Aries y Tauro. El cumpleaños nos unpia.  Además de Letras al Aire y Cada Jueves, otros clásicos programas culturales de IMER han sido suprimidos en México. La ópera en el tiempo, El Andamio, Letras y voces de la Academia Mexicana de la Lengua, Historia para todos, A pie de página y Quién es quién en la historia música, entre otros. Puros programas consolidados y profesionales con muy buen contenido cultural. ¿Por qué los suprimieron? Que no eran negocio es una obviedad, pero te aseguro que sus conductores trabajaban voluntariamente y no le costaban al IMER. Jaime jamás cobró en 32 años de labor en Cada Jueves y me consta que le dedicaba tiempo y planeación, además de la constancia y la disciplina para mantenerse sin fallar.

IMER es una institución apéndice de la Secretaría de Educación Pública y su función es divulgativa ¿No nos debe acaso una explicación? ¿No tendría que salir alguien del Instituto Mexicano de la Radio a explicarle al auditorio por qué de un día para otro suprimen programación de calidad? ¿Quién va a ocupar ese espacio? En fin, me dan tristeza las extinciones, pero asumo que Jaime y los  colegas se reinventarán y continuarán su labor vía Podcast u otra  tantas trincheras que ofrece la caósfera digital.

Tuesday, May 26, 2026

Fió, Fede, Fer y Georgie

 


La cabecera oeste de la mesa del comedor es el sitio donde transcurre más del 80% de mi vida activa. En términos industriales esta es mi línea de producción, mi cuarto de máquinas. Casi la totalidad de lo que he publicado desde 2012 hasta la fecha ha sido trabajado aquí. Mis rincones de chamba tienden a convertirse en pequeños altares, caóticos montajes de arte instalación en donde siempre hay amasijos de libros como omnipresentes compañeros. Cuando volteo a mi derecha me topo con varias fotos escolares de Ikercho, un par de polaroids familiares, un Astérix y un Abraracúrsix alzando sus espadas, una hoja fosilizada que me regaló mi madre y los rostros de cuatro seres que se hablaron de tú con lo sublime y acabaron interiormente desbarrancados: Nietzsche, Dostoyevski, Pessoa y Borges. Fió, Fede, Fer y Georgie. Al mirarlos frente a mí, me pregunto: aparte de la obvia genialidad ¿hay algo que hermane a este cuarteto de mi altar? Creo que la infelicidad, el temperamento obsesivo, la vocación para no estar del todo en este mundo matraca. Entre 1899 y 1900 tres de ellos estuvieron vivos. Borges era un bebé, Pessoa era un niño y Nietzsche un demente que había perdido el habla y la capacidad de valerse por sí mismo. Dostoievski y Nietzsche cohabitaron en el mundo entre 1844 y 1881 y entre 1881 y 1888 Nietzsche estuvo solo. De 1899 a 1935 Pessoa y Borges compartieron época y desde el 35 al 86 Georgie se quedó solo. Fue de hecho el más longevo de los cuatro al sumar casi 87 años mientras que Pessoa fue el que murió más joven, con solo 47. Borges fue el único que los leyó a todos. Analizó y debatió a Nietzsche, al Dosto lo admiró en su juventud pero lo denostó en su edad madura y a Pessoa lo descubrió muy tarde, ya anciano y ciego. Fue Emir Rodríguez Monegal quien se lo leyó. Pessoa y Borges no tuvieron noción uno del otro mientras estuvieron vivos. Nietzsche sí leyó a Dostoyevski pero Dostoyevski nunca leyó a Nietzsche (y si lo hubiera leído probablemente lo habría rechazado). Pessoa sí leyó a Nietzsche (y escribió bastante sobre su obra) y también admiró a Dostoyevski (de hecho leyó muchísima literatura rusa). ¿Hay algo más que hermane a este improbable cuarteto? Bueno, salvo por Dostoyevski, la paternidad les fue ajena. De hecho, es muy posible que Pessoa, Nietzsche y Borges hayan muerto célibes. Borges se casó dos veces siendo ya muy mayor y es posible que ni siquiera haya consumado el matrimonio. Eso sí, aunque el amor carnal no era su fuerte, los tres cumplieron con tener amores platónicos. Nietzsche se enamoró de Lou Salomé, Pessoa de Ofelia Queiroz y Borges de Estela Canto, pero los genios no son muy hábiles que digamos a la hora ligarse morras. ¿Habrían elegido otra vida si les hubiera sido dado? ¿Cambiarían su obra genial por un poco de burguesa felicidad y preocupaciones mundanas? Salvo por Nietzsche que daba excesiva importancia a su obra y se consideraba a sí mismo un iluminado, los otros tres fueron bastante humildes y apocados (si bien el Dosto sí llegó a creer que como escritor tenía una suerte de misión ontológica). ¿Me habría gustado a mí vivir sus vidas? No lo creo. ¿Habría podido ser amigo de alguno de ellos? Lo dudo. Sin embargo los cuatro están aquí mirándome todo el tiempo mientras me dedico a procrastinar y a escribir ociosamente estos desvaríos con el aparente afán de postergar eternamente el momento de entregarme a eso que se supone es trabajo productivo y redituable.