Eterno Retorno

Sunday, April 05, 2026

Será el equivalente a una pieza tocada por la orquesta del Titanic


  

Los neandertales que seremos será el equivalente a una pieza tocada por la orquesta del Titanic. Ya hemos chocado con el iceberg, el hundimiento es inminente, pero a nosotros tan solo nos resta seguir tocando y bailando antes de que el helado océano nos cubra por completo.

Hace exactamente 30 años, justo en el momento en que concluía mi carrera universitaria, leí un ensayo que me sacudió: El horror económico, de Vivianne Forrester

“Vivimos en medio de una falacia descomunal: un mundo desaparecido que nos empeñamos en no reconocer como tal y que se pretende perpetuar mediante políticas artificiales”, plantea Forrester, quien pronosticó la extinción del trabajo como engranaje de la civilización y la metamorfosis del proletariado en la casta de los prescindibles.

Sin embargo, Forrester no alcanzó a ver la irrupción de la inteligencia artificial y su acelerado desarrollo.

Dos décadas después de Forrester, leí a Yuval Noah Harari advertirnos que la humanidad transita de Homo sapiens a Homo deus. Desde esa futura perspectiva, en menos de cien años nosotros seremos vistos por nuestros bisnietos con la misma lejanía y extrañeza con que nosotros vemos a los neandertales: seres biológicamente frágiles y cognitivamente limitados.

 

Después leí a Mustafá Suleyman, que como fundador de la empresa Deep Mind algo sabe del asunto y va más allá.  En su libro La ola que viene, plantea un futuro distópico que hace poco habría parecido ciencia ficción pero que hoy está a la vuelta de la esquina y está llegando de una manera mucho más acelerada que nuestra capacidad de asimilarlo

“Pronto viviremos rodeados de una inteligencia artificial responsable de ejecutar tareas complejas desde gestionar negocios y producir contenido digital ilimitado hasta dirigir servicios públicos fundamentales o mantener infraestructuras. Habitaremos un mundo de impresoras de ADN y ordenadores cuánticos, patógenos artificiales y armas autónomas, robots asistentes y energía abundante”.

Esto no ocurrirá dentro de un siglo, sino antes de una década. La ola está llegando y ya nos revuelca. La propuesta de Los neandertales que seremos, es fungir como una suerte de visión de los vencidos en clave irónica.