Eterno Retorno

Saturday, October 09, 2021

Limbos literarios

 


Junto a la gran enciclopedia de la literatura universal corre paralela la historia de la literatura que pudo haber sido y no fue.

En la teología católica, el limbo es la dimensión o el no lugar a donde van los nonatos; el sitio donde yacerían miles de embriones o fetos muertos durante el periodo de gestación; el santuario de las millones de posibilidades no materializadas.

Las zancadillas de las circunstancias;  el desfase en época y geografía; la adversidad de la crítica;  los demonios internos del autor o la terquedad de su auto-sabotaje arrojan a la región límbica miles de libros posibles. En contraparte, no pocas obras canónicas son pura encarnación de aleatoriedad. Todo parecía jugar en su contra y sin embargo existieron y perduraron

 A menudo cedo a la tentación de imaginar esos limbos literarios, los valles donde moran las obras abortadas, aquellas a las que hizo falta muy poco para materializarse y sin embargo fenecieron.

También me da por imaginar los giros radicales en el canon si se alterara ligeramente el rol social o político que en el imaginario colectivo han jugado determinados escritores. El joven suicida  muere siendo un anciano; la vieja vaca sagrada muere justo a tiempo, antes de oxidarse y corromperse;  el marginal encuentra un mecenas; el eterno malquerido encuentra un amor y se olvida de las letras.

Tuesday, October 05, 2021

La nota roja es un vicio tan cabrón como el tabaco.

 


La nota roja es un vicio tan cabrón como el tabaco. Dos vicios que se complementan y van siempre hermanados.  Cuando dejara uno necesariamente dejaría el otro, solía decir. ¿De verdad eso decía? Pues mentí: he dejado de ser un reportero policiaco y ahora fumo más que antes; mucho más. Será porque abandoné  la reporteada pero no a los muertos. Antes veía los cadáveres solamente en las escenas del crimen pero ahora están conmigo todo el tiempo, a toda hora.

De ser el reportero de guardia del periódico El Bordo, pasé a convertirme en el encargado de comunicación y relaciones públicas del Servicio Médico Forense en Tijuana. Cumplí 62 años de edad y pensé  que había llegado el momento de cambiar las emociones fuertes por la burocrática pachorra.  Imaginé una chambita protocolaria y relajada con un salario que por primera vez no sería un insulto al hambre, pero jamás dimensioné esta catástrofe. ¿Comunicación y relaciones públicas? A la chingada: ya nadie se acuerda que para eso fui contratado. Después de la huelga de los trabajadores sindicalizados del gobierno estatal,  me toca hacerla de cargador camillero e intendente acomodador de fiambres. Soy guardia nocturno, recepcionista y dador de pésames y pretextos  a los deudos. En todo el Semefo quedamos solamente cuatro empleados: Nabor y Juliano, que andan todo el día subiendo y bajando cuerpos de la camioneta; Altagracia, que la hace de secretaria, limpiadora y paño de lágrimas;  y yo, Edelmiro Mascorro, mejor conocido como el Carnitas,  que hago todo lo demás y lo que se ofrezca.

Monday, October 04, 2021

El Quijote mestizo. Cervantes emigra a la Nueva España- Quijotóatl

 


Lo primero fue un Deja Vú traumático al levar anclas y dejar atrás el puerto de Cádiz. Desde su retronó, tras el largo cautiverio en Argel, Miguel de Cervantes Saavedra no había vuelto a hacerse a la mar, pero ahora – sobornos e influencias de por medio- había por fin conseguido la licencia real para trabajar en la Nueva España como recaudador de impuestos en las encomiendas. Veracruz lo recibió con la hostilidad de su temporal y la sensación de embrujo irrumpió hasta el momento de probar el primer mango y el primer aguacate y beber una taza de xocolátl. Al bordear el Pico de Orizaba y más tarde al enfilar rumbo a la Ciudad de México a la sombra de los volcanes, se creyó inmerso en un encantamiento. La sedujo la dulce musicalidad del náhuatl, los ojos de las mujeres mestizas y el colorido caos de los mercados callejeros, aunque el trabajo acabó devolviéndolo a los burocráticas pesadillas. Descubrió que la hacienda pública era tan corrupta en Castilla como en la capital del virreinato, que mil y una manos eran untadas de dinero sucio y que el peso de la ley sólo caía sobre los desfavorecidos, o – en caso de purga- sobre los funcionarios menores como él. Sin mentores ni padrinos, no tuvo a quién recurrir cuando las cuentas no cuadraron y no pudo evitar ser procesado por malversación de fondos y compartir calabozo con indios apóstatas, salteadores de caminos y evasores del diezmo. Quiso matar el ocio carcelario dando forma su siempre postergada Galatea, pero lo que de su pluma surgió fue la historia de un mestizo ilustrado llamado Alonso Yaotecatl, devoto lector del Amadís y de Tirante el Blanco, pero también de las crónicas indígenas sobre la conquista,  quien se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio, y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio. Salió entonces a los caminos a desfacer entuertos, a auxiliar a los desvalidos y se creyó una encarnación del caballero Galaor y Quetzalcóatl, tuvo un escudero otomí y se enamoró de una campesina tlaxcalteca llamada Aldonsa Cihuapilli a la que convirtió en dama de sus pensamientos y acaso su Quijote mestizo se transformó en la primera gran novela americana o acaso no se publicó nunca y nutrió los anaqueles de la descomunal biblioteca donde yacen los libros que pudieron haber sido.

Sunday, October 03, 2021

Bosco en las botas

 


Estás por elegir una camiseta negra con letras coreanas rosas y dibujos de unos panditas, cuando de reojo vuelves a mirar las botas y como si una fuerza superior te moviera, te acercas hasta el aparador donde están colocadas y las tomas en tus manos. Las figuras del Jardín de las Delicias lucen brillantes, limpiecitas, como una obra original y te basta palparlas para saber que ahí no hay vestigio de basura sintética de imitación. Es puro buen cuero y se nota.  Son simplemente perfectas, de otro mundo, oníricas, capaces por sí solas de traer a tu vida algo muy similar a la felicidad o la plenitud. De pronto te has desentendido por completo de la camiseta y te has abstraído en la contemplación del Bosco en las botas. Tocarlas es como un paréntesis en el tiempo, una suspensión en el fluir de instantes. La chica del mechón púrpura vuelve a dedicarte una mirada.

-¿Buscaba alguna talla en especial señor? Por ahora estas son las únicas que tenemos de ese modelo, pero la semana que entra vamos a recibir un pedido.

-          ¿Talla? Mmmm, No, o bueno, sí… solo estaba mirando, pero a lo mejor estas están bien....

La talla. En realidad ni habías pensado en eso. Ni siquiera tienes muy claro qué número americano de zapato eres.

Acaso ha llegado el momento de hacer la pregunta fundamental para descifrar de una vez por todas el enigma, aunque una parte de ti prefiere prolongar la incertidumbre. Mejor ni saber cuánto cuestan y mantener la duda para poder seguir alimentando el sueño. En el  momento en que sepas el precio será como si sobre tu cuerpo cayera una viga o un yunque, pero tu ensimismamiento es tal, que ahora sí la señorita mechón púrpura ya no te quita los ojos de encima.

-          Si quiere le puedo mostrar más modelos, aunque por ahora este es el único artístico.

Supones que no podrás prolongar indefinidamente la contemplación, que de ti se espera el siguiente paso: o lo tomas o lo dejas aunque está claro que para ti no existen dos opciones. Solo existe una y es lo dejas y te chingas, como te has chingado siempre. Agua y ajo.

Es entonces cuando con voz muy queda, casi en un murmullo imperceptible emerge de tu boca la interrogación neurálgica.

 

-          Di… disculpe, ¿cuá.. cuánto están costando?