Eterno Retorno

Tuesday, May 14, 2024

Alicia de pelo blanco en el sobrio país de la cotidianas maravillas

 


Cartografió su territorio literario en la desolación del Ontario rural. Fue ahí donde esta Alicia de pelo blanco construyó su sobrio país de las cotidianas maravillas. Las granjas y lagos del Este canadiense fueron su Macondo o su Comala, hogar de taciturnas niñas o misteriosas señoras mayores; mujeres engañosamente calmas en cuyo interior estallan tormentas y tormentos. En la erosión del tiempo y la complejidad de las relaciones familiares encontró su tejido narrativo. Sueños aparentemente sepultados capaces de resucitar ante el repentino rompimiento de la rutina y nostalgias que irrumpen sin avisar y todo lo trastornan.

De estirpe puramente chejoviana, fue pez en las aguas del relato corto. El Premio Nobel que no pudo ir a recoger en 2013, es un homenaje a la vocación cuentista, un guiño a los Chéjov y los Carver del mundo que no se achicopalaron ante el matón gigantismo de la novela.