Eterno Retorno

Monday, August 07, 2023

Soy un Bolchevique


 

No acostumbro criticar libros que aún no he leído, pero cuando lea los nuevos libros de texto…habrá señales.


Ya en serio colegas: la verdad es que aún no he tenido la oportunidad de leerlos y mi personalísimo credo de lector tlacuache estipula que uno no puede criticar un libro que no ha leído.

Lo único que puedo reiterarles  es que como ustedes saben, yo me opongo forma de catecismo o adoctrinamiento.

¿Saben por qué desde mi adolescencia me proclamé ateo? Porque yo rechazo a priori cualquier clase de dogma. Para mí no hay verdades incuestionables y la mejor educación posible es que la enseña a dudar y a cuestionar.

De la misma forma que me opongo a la educación religiosa por sembrar miedo, superchería e ignorancia, me opongo también a cualquier forma de credo oficialista que induzca a la glorificación de un gobierno o un caudillo. Bajo mi criterio,  la Biblia y el Corán han hecho tanto daño como el Libro Rojo de Mao.

¿Han leído Sumisión de Houellebecq? Pues bien, en la hipotética y tal vez ya no tan improbable Francia islámica, los nuevos amos musulmanes  tienen como prioridad controlar el Ministerio de Educación. Aceptan delegar a los laicos otras carteras, tales como Economía o Finanzas,  siempre y cuando ellos tengan control absoluto de los programas educativos.

En cualquier caso, no hay nada nuevo bajo el sol. Crecí con los libros de texto del echeverrismo donde había una elevada dosis de nacionalismo charchino, inocultable xenofobia y una cursi  glorificación del tercer mundo.