El espíritu de la radio
The Spirit of the Radio es posiblemente
mi rola favorita de Rush. La canción, compuesta por el genial Neil Peart, es un homenaje a la educación sentimental y la
liberación de toda una generación a través de la radio. “Las ondas de aire
invisibles crujen con la vida”. La radio como una "voz amigable y una
compañera discreta" que llevaba "un regalo invaluable" a los
oyentes. En algún momento de mi vida, cuando era un quinceañero y habitaba en
el Estado de México, el Instituto Mexicano de la Radio cumplió con ofrecerme una
verdadera alternativa cultural a través de su señal. Mi destartalada grabadora
estaba siempre sintonizada en 105.7 IMER- Cultura que sí se escucha. En un mundo
colonizado hasta el vómito por basura estilo luis miguel y timbiriche,
programas de IMER como Frecuencias Alteradas y Drenaje Profundo eran la única
alternativa posible para escuchar Metal, Punk o Hard Core. Paradójicamente, la
única oportunidad de escuchar música contestataria y blasfema y tener noticias
o avisos sobre las tocadas, era a través de una estación gubernamental,
mientras la radio comercial estaba sepultada en porquería ñoña. La radio fue
también mi puerta de entrada los medios de comunicación. Yo debuté en Stéreo 7
FM en Monterrey a los 18 años, junto con mi primo Héctor, y ahí me mantuve tres
años. Mi primo siguió por el camino audiovisual y yo me fui a la prensa
escrita.
Sí, la radio ha formado parte de mi
vida, pero creo que hoy enfrenta una profunda crisis y al igual que los medios
impresos, sangra o de plano agoniza.
La crisis en el Instituto Mexicano
de la Radio ha provocado el tristísimo final dos emblemáticos programas
culturales que eran verdaderos clásicos tijuanenses: El martes se trasmitió la
última edición de Letras al Aire, conducido por Adolfo Morales, Paty Roa y
Gabriela Sánchez, y esta noche se trasmite la última edición de Cada Jueves,
conducido por Jaime Cháidez Bonilla. En Letras al Aire fui invitado un par
veces y a Cada Jueves acudí muchísimas ocasiones a lo largo de más de 22 años.
De hecho creo que todas las personas que tuvimos algo que ver con la cultura en
Tijuana pasamos por el micrófono de ese programa. Jaime afirma que en los 32
años que estuvo al aire el programa entrevistó a más de 5 mil personas, lo cual
me parece una cifra realista. Lo destacable es que por ahí pasaron lo mismo
grandes nombres de la vida cultural nacional en gira por Tijuana que jóvenes emergentes.
Fue un programa plural, abierto e incluyente. En los últimos 14 años Jaime hizo
dueto con Cuauhtémoc Ruelas experto en materia cinematográfica. Cada Jueves y
yo nacimos en 21 de abril, en la frontera entre Aries y Tauro. El cumpleaños
nos unpia. Además de Letras al Aire y
Cada Jueves, otros clásicos programas culturales de IMER han sido suprimidos en
México. La ópera en el tiempo, El Andamio, Letras y voces de la Academia
Mexicana de la Lengua, Historia para todos, A pie de página y Quién es quién en
la historia música, entre otros. Puros programas consolidados y profesionales
con muy buen contenido cultural. ¿Por qué los suprimieron? Que no eran negocio
es una obviedad, pero te aseguro que sus conductores trabajaban voluntariamente
y no le costaban al IMER. Jaime jamás cobró en 32 años de labor en Cada Jueves
y me consta que le dedicaba tiempo y planeación, además de la constancia y la
disciplina para mantenerse sin fallar.
IMER es una institución apéndice de
la Secretaría de Educación Pública y su función es divulgativa ¿No nos debe
acaso una explicación? ¿No tendría que salir alguien del Instituto Mexicano de
la Radio a explicarle al auditorio por qué de un día para otro suprimen
programación de calidad? ¿Quién va a ocupar ese espacio? En fin, me dan
tristeza las extinciones, pero asumo que Jaime y los colegas se reinventarán y continuarán su labor
vía Podcast u otra tantas trincheras que
ofrece la caósfera digital.








