se ha pintado el pelo de color rojo escarlata
Vista la situación y haciendo un concienzudo análisis de tus deseos, anhelos y frustraciones, se puede concluir que tienes una vaga idea de lo que quieres o por lo menos crees saberlo. Quieres pasar de una vez por todas los exámenes extraordinarios para obtener tu certificado de prepa. Quisieras no tener que llevar sobre tus hombros el peso de una brillante carrera como repartidor de pizza en Mamamía. Quieres juntar un dinerito para brincar de mochilazo a las Europas antes de inscribirte en la carrera universitaria que cambiará el rumbo de tu vida. Quisieras que la banda sin nombre de la que eres bajista sin saber tocar el bajo, se convierta en una agrupación de culto en el underground europeo y así, de gira artística, poder conocer el Viejo Continente con cargo a la cuenta de la hipotética disquera multinacional que sucumbirá seducida ante la desafiante energía de las canciones que aún no componen. Quisieras manejar una Harley en lugar de un triciclo de plástico con motor. Quieres pintarte el pelo de rojo; quieres comprarte otra chamarra de cuero; quieres hacerte un tatuaje; quieres una cerveza que no esté al tiempo. Quieres, quieres, quieres, pero… ¿sabes una cosa? Todo tu arsenal de deseos y tu metrópoli de castillitos de aire la harías polvo y la mandarías al carajo a cambio de conseguir lo único, lo absolutamente único que verdaderamente deseas, quieres, anhelas, ambicionas y ardes de ganas por tener más que nada en el universo. No es algo; es alguien. En antipoéticos términos fiscales es lo que se llama una persona física. Poniéndole una dosis de idealización religiosa, es una creación de Dios, o de los dioses (por aquello que eres pagano) o de la naturaleza (por aquello que a veces te conviene más ser ateo) o de sus padres (si es que quieres ser más concreto) En cualquier caso es una obra que, sin importar quién haya sido su creador, puedes concluir que salió perfecta, exquisita, ni mandada hacer. Es…digámoslo en términos más pueriles, concretos y preparatorianos, la chica de tus sueños. Está a punto de cumplir 16 años, acaba de entrar a la prepa, se ha pintado el pelo de color rojo escarlata, da la impresión de saber lo que quiere








