Eterno Retorno

Thursday, October 22, 2026

El mejor libro que he leído en el año trata sobre Simo Häyhä

 



Faltan dos meses y medio para que se acabe el 2026, pero yo ya tengo un serio candidato a libro del año: se llama Los guerreros del invierno y su autor es Olivier Norek. Es el primer libro que leo de este novelista y guionista francés a quien ni siquiera había oído mencionar hasta antes de este otoño. Su novela se ha encargado de mantenerme despierto unas cuantas madrugadas. La razón por la que pepené su libro, fue porque el tema de la guerra ruso-finlandesa me interesa de sobremanera. ¿Y saben ustedes por qué me involucré en la llamada Guerra de Invierno? Gracias al Heavy Metal. La música que escucho ha sido a lo largo de mi vida fuente inagotable de conocimiento y sabiduría. Escuchando Metal he descubierto extraordinaria literatura y pasajes históricos apasionantes. Pues bien, resulta que una de mis rolas favoritas de la banda sueca Sabaton se llama White Death y está dedicada al gran Simo Häyhä, un humilde granjero finlandés que acabó convertido en el francotirador más letal de la historia de la humanidad. En un periodo menor a cien días, Simo mató con su rifle a 542 soldados soviéticos. Su estatura era de apenas 1.52 y conocía perfectamente los bosques de Carelia. Con su uniforme blanco y un rifle sin mira telescópica, Simo se enterraba en la nieve y desde ahí cazaba a los soldados del Ejército Rojo. Los esbirros de Stalin le tenían pavor. Se decía que era un fantasma, un invisible espíritu del bosque,  la temible Muerte Blanca, Bélaya smért.

La invasión de Rusia a Finlandia en 1939 ha sido una de las guerras más injustas, abusivas y desiguales de la historia. Finlandia, una pacífica tierra que apenas daba sus primeros pasos como nación independiente, se convirtió en el objeto del deseo de Stalin que usó toda la su fuerza para devastarla. La resistencia de los combatientes finlandeses fue más que heroica. Los soviéticos los superaban por más de diez a uno en número de soldados y tenían un arsenal de lo más sofisticado que contrastaba con las modestas y limitadas carabinas finlandesas. La Guerra de Invierno es una auténtica lección de guerra de guerrillas, una cátedra de cómo un ejército inferior en número y armamento puede plantarle cara a un Goliat despiadado. La de Norek es una de las mejores novelas de guerra que he leído en mi vida. Hay crudeza y realismo extremo,  pero también poesía y un extraordinario trazado de personajes. Ideal para leerse escuchando Sabaton o a los ucranianos 1914. Se lee y se disfruta como una grandísima rola de Metal épico.

Tuesday, October 20, 2026

Khafrona feria libresca


 

Quienes somos headbangers irredentos, reconocemos a Khafra como una de las piedras fundacionales del Metal en México, su gran cimiento en el Noroeste. Por ello, obvia decir que para un viejo metalero como yo, es un honor acompañar este sábado al líder y cantante de esta horda de Cajeme, Pascual Meza, que ahora no nos trae un disco, sino una novela llamada Flor de plástico. Se trata de una desgarradora historia sobre lo frágil de la cordura, sobre la terquedad de nuestros demonios interiores y la manera en que una decepción puede desbarrancar el andamiaje racional de un hombre y arrastrarlo a la demencia. Nos vemos a las tres de la tarde en el Parque Morelos. Allá los esperamos colegas. Será un Aquelarre Khafrón

Monday, October 19, 2026

se ha pintado el pelo de color rojo escarlata



 Vista la situación y haciendo un concienzudo análisis de tus deseos, anhelos y frustraciones, se puede concluir que tienes una vaga idea de lo que quieres o por lo menos crees saberlo. Quieres pasar de una vez por todas los exámenes extraordinarios para obtener tu certificado de prepa. Quisieras no tener que llevar sobre tus hombros el peso de una brillante carrera como repartidor de pizza en Mamamía. Quieres juntar un dinerito para brincar de mochilazo a las Europas antes de inscribirte en la carrera universitaria que cambiará el rumbo de tu vida. Quisieras que la banda sin nombre de la que eres bajista sin saber tocar el bajo,  se convierta en una agrupación de culto en el underground europeo y así, de gira artística, poder conocer el Viejo Continente con cargo a la cuenta de la hipotética disquera multinacional que sucumbirá seducida ante la desafiante energía de las canciones que aún no componen. Quisieras manejar una Harley en lugar de un triciclo de plástico con motor. Quieres pintarte el pelo de rojo;  quieres comprarte otra chamarra de cuero;  quieres hacerte un tatuaje;  quieres una cerveza que no esté al tiempo. Quieres, quieres, quieres,  pero… ¿sabes una cosa? Todo tu arsenal de deseos y tu metrópoli  de castillitos de aire la harías polvo y la mandarías al carajo a cambio de conseguir lo único, lo absolutamente único   que verdaderamente deseas, quieres, anhelas, ambicionas y ardes de ganas por tener más que nada en el universo. No es algo; es alguien. En antipoéticos términos fiscales es lo que se llama una persona física. Poniéndole una dosis de idealización religiosa, es una creación de Dios,  o de los dioses (por aquello que eres pagano) o de la naturaleza (por aquello que a veces te conviene más ser ateo) o de sus padres (si es que quieres ser más concreto) En cualquier caso es una obra que,  sin importar quién haya sido su creador, puedes concluir que  salió perfecta, exquisita,  ni mandada hacer. Es…digámoslo en términos más pueriles, concretos y preparatorianos, la chica de tus sueños. Está a punto de cumplir 16 años, acaba de entrar a la prepa, se ha pintado el pelo de color rojo escarlata, da la impresión de saber lo que quiere

Friday, October 16, 2026

Escribir era evadirse de lo indeseable

 


Hace algunos ayeres, cuando no tenía tiempo ni dinero, Ánimas escribía por escribir aún a sabiendas de que nadie jamás lo leería. Las historias emergían de la nada, le bailoteaban un tiempo en la cabeza  y un día cualquiera las derramaba en un papel o en algún archivo de Word. Su vida diaria no tenía minutos sobrantes, pero Ánimas siempre encontraba el instante para entregarse a su fuga escritural. El mundo real era tan denso, tan absorbente y castrante, que la escritura poseía el deleite de lo furtivo, la emoción de la escapatoria. Escribir era evadirse de lo indeseable, robarle minutos a la tiranía del trabajo serio e ir a  buscar esa idílica vida que yacía siempre en otra parte.

Tuesday, October 13, 2026

a veces creo que mi misión es hacer proselitismo ateo y tratar de abrirle los ojos a la gente sobre el mal que hace la religión


 

Me cuesta mantener la ecuanimidad a menudo. Tengo una vocación deicida hormonal. Me hago el propósito de dejarlos en paz, pero el mundo a cada momento me demuestra que el fanatismo religioso sigue más vigente y visceral que nunca y hace muchísimo daño a la humanidad. Además veo cómo la mafia evangélica va ganando espacios. En Brasil ya son un problema. El triunfo de Bolsonaro se debe a ellos. A menudo digo, bueno, fiesta en paz, guardar silencio, pero a veces creo que mi misión es hacer proselitismo ateo y tratar de abrirle los ojos a la gente sobre el mal que hace la religión. Yo tengo la profunda convicción de que solo un mundo sin dios puede aspirar a ser verdaderamente libre y responsable de sí mismo.

Thursday, October 08, 2026

29 Tanguitos canadienses


 

Anoche fue un buen momento para empezar a bailar estos tanguitos en la total oscuridad. Safo se fue del Mar Egeo al Lago Ontario y ahora desembarcará en Estocolmo. Keats sonríe en su tumba y Rosalía toca un poemario en forma de acordeón. Esta resaca de Motomami le trajo buena fortuna.

Wednesday, October 07, 2026

Esperando a Estocolmo

 



Yo sé que el Nobel lo va ganar algún hermético autor de nombre impronunciable atiborrado de consonantes o alguna extraña oriental (sin duda Can Xue) cuyos libros en Hermida Editores son inconseguibles en México, pero que verás expuesta en la FIL tapatía debidamente cooptada por el voraz e insaciable pingüino que mañana mismo se agandallará los derechos.

Ojalá lo ganara alguien cuya obra me haya dejado alguna huella profunda, como es el caso de César Aira o Enrique Vila-Matas. De los que están en la quiniela, esos dos son mis favoritos, aunque tienen pocas chances.
Si eligen a Aira estarían premiando la emocionante capacidad de crear e inventar sin límite ni atadura y sin que te estrese la coherencia o la geometría perfecta de la trama. El de Coronel Pringles es el más acabado ejemplo de “en el aire las compone”.
Si eligen a Vila-Matas premiarían a la literatura como religión o culto (sería muy feo llamarle secta), la más acabada expresión del escritor para escritores. Para disfrutar a Vila-Matas necesitas ser un Shandy iniciado y padecer el Mal de Montano en grado de metástasis.
Si me piden que elija a una mujer latinoamericana, yo no tengo ninguna duda: me quedo con Leila Guerriero. Para mí es en este momento la mejor escritora de este hemisferio y que me perdonen Samanta Schweblin y Mariana Enríquez. Me dirán que es periodista, aunque para mí escribe como los mejores poetas y si ya premiaron alguna vez a Svetlana Aleksiévich, bien podrían pensar en Leila.
Ahora bien, si tuviera que elegir a otro latinoamericano que nunca ni por remota casualidad estará en las quinielas, yo no dudaría en votar por el cubano Pedro Juan Gutiérrez. Hay quien dice que es una copia habanera de Bukowski, pero sin que me quede nada, a mí me gusta mucho más el Pedro Juan que el Buko. Realismo sucio, sí, sucísimo, pero créanme que Bukowski no habría sido capaz de escribir algo tan profundo como Diálogo con mi sombra.
De los excéntricos que suenan, yo le voy a Mircea Cărtărescu. Imaginación desbordada y hasta juguetona como la de Aira, pero con una prosa chula y pimpolla como pocas.
Por cierto colegas ¿sería muy alucinado pensar en Javier Cercas? Yo no lo descartaría. ¿Y Martín Caparrós? A mí sí me late, pero a Estocolmo posiblemente no.
Y no olviden que el mismísimo José Saramago hizo la profecía de que Gonçalo M. Tavares será Nobel algún día. Tampoco lo descartaría.
Me preguntan que si no le apuesto a Cristina Rivera Garza. Bueno, estaría a todísima madre para la literatura mexicana si ella lo ganara y sin duda habría motivos para festejar, pero si se trata de tirar factos y ser brutalmente honesto, les diré que Cristina no entraría en la lista de mis cien escritores mexicanos favoritos. Lo siento colegas, pero con Nobel o sin Nobel Cristina me aburre un chingo y no consigo terminar un libro suyo.
Pd- Estaría chingonérrimo que lo fuera ganando Ariana Harwicz solo para reírme del coraje monumental y la mega protesta feroz e iracunda que armarían los Palestina lovers.