Los mandamientos de una dedidad celotípica y posesiva contaminando y afeando las playas de Ensenada
Parece
ser que las playas de la Cenicienta del Pacífico han sido afeadas y
contaminadas con unos adefesios que citan los diez mandamientos del antiguo
testamento. Me ha sorprendido gratamente la reacción de no poca gente que aboga
por el Estado Laico y al parecer (solo al parecer) el Ayuntamiento de Ensenada
los retirará. Francamente nunca he entendido ese enfermizo aferre de los
cristianos por machacarnos y embarrarnos a su dios hasta en la sopa. Ellos
dicen que los ateos no tendríamos que molestarnos, que se trata únicamente de
compartir nobles preceptos de conducta que son universales. ¿Neta? No creo. ¿Ya
leyeron sus diez mandamientos? Los cuatro primeros nada tienen que ver con la sana
convivencia entre seres humanos. Nada de eso. Para el siempre celoso y posesivo
dios de los hebreos la prioridad de prioridades es asegurar su contrato de exclusividad.
El primer mandamiento dice “no tendrás otros dioses delante de mí”.
El
segundo dice “no te harás ídolos ni imágenes”.
El
tercero dice “no tomarás el nombre de dios en vano” y el cuarto “guardarás el
día de reposo para santificarlo”
Cuatro
mandamientos en los que esa odiosa criatura imaginaria se limita a exigir
adoración y sumisión y yo me pregunto ¿qué carajos aportan esos preceptos en
una playa ensenadense? ¿En qué nos benefician? ¿Acaso me convierto en mejor
ciudadano por someterme a un ente ficticio inventado hace tres mil años por los
hebreos?
En buena
onda colegas, creo que sería mejor, más terrenal y sobre todo más útil escribir
“quiere, cuida y limpia a esta playa como a tu propio hogar”.
Ya en
serio, ¿quieren compartir códigos de conducta? Escriban los Principios
Generales del Derecho o la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Si tú
te limitas a cumplir los mantras laicos que nos heredó la Revolución Francesa
puedes asegurar una perfecta convivencia con la humanidad en lugar de estar
promoviendo la humillante postración ante un dios tiránico que lleva más de
tres milenios haciéndonos daño.
Qué tal
si en lugar de tus anacrónicos mandamientos ponemos estas palabras:
“Todos
los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como
están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los
otros”.
No sé
ustedes colegas, pero yo creo que eso se escucha mucho mejor y abona a una más
sana convivencia.
Escriban:
“Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta
Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión,
opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición
económica, nacimiento o cualquier otra condición”.
¿Qué necesidad
de ensuciar una linda playa con los exabruptos coléricos de un odioso ente imaginario?
Miren
colegas, yo soy un ateo muy democrático y detesto a todos los dioses
monoteístas por igual, ya sea el inventado por los judíos, los cristianos o los
musulmanes. Para mí es la misma porquería nociva.
Sin
embargo, creo que a la hora de las competencias, la representación más odiosa y
cagante de dios es el del antiguo testamiento. Ese diosesillo celotípico y
posesivo que disque le dictó los mandamientos a Moisés, es el mismo hijo de
puta que mató primogénitos, que ahogó a miles de egipcios en el mar, que
derrumbó las murallas de Jericó y que en nombre de su “pueblo elegido” sigue
justificando atrocidades modernas, pues a la fecha los sionistas suelen invocarlo
para justificar las matanzas de niños palestinos (de la misma forma que los
terroristas musulmanes invocan a Alá para matar israelíes).
De verdad cristianos, si quieren ocupar los
espacios públicos, yo les doy ideas. Qué tal unos botes de basura, unas bolsas
para recoger las cacas de los perros, unos bebederos para migrantes o gente en
condición de calle. Unas bancas, unas sombrillas, una biblioteca ambulante para
que la gente pueda sentarse a leer en la playa. Cualquier cosa nos es más útil
que la perorata de su ficticia bestezuela exigiendo miedo, adoración y sumisión.
Búsquenme
para más ideas.
Que la
paz sea con ustedes







