El mejor libro que he leído en el año trata sobre Simo Häyhä
Faltan
dos meses y medio para que se acabe el 2026, pero yo ya tengo un serio
candidato a libro del año: se llama Los guerreros del invierno y su autor es
Olivier Norek. Es el primer libro que leo de este novelista y guionista
francés a quien ni siquiera había oído mencionar hasta antes de este otoño. Su
novela se ha encargado de mantenerme despierto unas cuantas madrugadas. La
razón por la que pepené su libro, fue porque el tema de la guerra ruso-finlandesa
me interesa de sobremanera. ¿Y saben ustedes por qué me involucré en la llamada
Guerra de Invierno? Gracias al Heavy Metal. La música que escucho ha sido a lo
largo de mi vida fuente inagotable de conocimiento y sabiduría. Escuchando
Metal he descubierto extraordinaria literatura y pasajes históricos
apasionantes. Pues bien, resulta que una de mis rolas favoritas de la banda sueca
Sabaton se llama White Death y está dedicada al gran Simo Häyhä, un humilde
granjero finlandés que acabó convertido en el francotirador más letal de la
historia de la humanidad. En un periodo menor a cien días, Simo mató con su
rifle a 542 soldados soviéticos. Su estatura era de apenas 1.52 y conocía
perfectamente los bosques de Carelia. Con su uniforme blanco y un rifle sin
mira telescópica, Simo se enterraba en la nieve y desde ahí cazaba a los
soldados del Ejército Rojo. Los esbirros de Stalin le tenían pavor. Se decía que
era un fantasma, un invisible espíritu del bosque, la temible Muerte Blanca, Bélaya smért.
La invasión
de Rusia a Finlandia en 1939 ha sido una de las guerras más injustas, abusivas
y desiguales de la historia. Finlandia, una pacífica tierra que apenas daba sus
primeros pasos como nación independiente, se convirtió en el objeto del deseo
de Stalin que usó toda la su fuerza para devastarla. La resistencia de los
combatientes finlandeses fue más que heroica. Los soviéticos los superaban por
más de diez a uno en número de soldados y tenían un arsenal de lo más
sofisticado que contrastaba con las modestas y limitadas carabinas finlandesas.
La Guerra de Invierno es una auténtica lección de guerra de guerrillas, una cátedra
de cómo un ejército inferior en número y armamento puede plantarle cara a un
Goliat despiadado. La de Norek es una de las mejores novelas de guerra que he
leído en mi vida. Hay crudeza y realismo extremo, pero también poesía y un extraordinario trazado
de personajes. Ideal para leerse escuchando Sabaton o a los ucranianos 1914. Se
lee y se disfruta como una grandísima rola de Metal épico.








