Eterno Retorno

Tuesday, July 06, 2021

Molokanes Bibayoff

 


Vaya paradoja: los bebedores de leche fueron los primeros en elaborar vino en el Valle de Guadalupe. Cuenta la leyenda (y la historiografía)  que hace poco más de cien años, allá por 1905,  llegaron a Ensenada 105 familias de   molokanes rusos, grupo disidente de la Iglesia Ortodoxa que se traduce como “bebedores de leche” u “hombres de leche” (moloko significa leche en ruso). El “lácteo” que dicen beber  estos exiliados es “la leche espiritual de la que se alimenta el alma”. El propio Lev Tolstoi llegó a escribir sobre los molokanes, a quienes admiraba por su espiritualidad y su insumisión al sínodo ortodoxo. Recién llegados a Baja California, los molokanes le compraron 10 mil acres de tierra al gobierno de Porfirio Díaz y se establecieron en los alrededores del poblado de Francisco Zarco. Eran pacifistas radicales y practicantes de la agricultura.   Sus costumbres religiosas y formas de organización social y laboral los hermanan con los menonitas o los cuáqueros. Fueron ellos los pioneros en el sembrado de uva Description: 🍇 y la elaboración del vino en ese valle. Cierto, los misioneros españoles trajeron la vid a Baja California un par de siglos atrás,  pero ellos cultivaban los valles de San Vicente y Santo Tomás, al sur de Ensenada,  en donde empezaron a elaborar vino desde el Siglo XVIII. Sin embargo, los primeros en cultivar en el Valle de Guadalupe que todos conocemos y en donde hoy en día se produce más del 90% del vino mexicano,  fueron los rusos.   Aunque empezaron sembrando trigo, manzanas, ciruelas y olivos, empezaron a experimentar con la vid alrededor de 1920. El primer permiso oficial para la producción de vino otorgado a una familia rusa, data de 1931 y está a nombre de Alejandro Daldoff, abuelo de David Bibayoff, cuya casa vinícola está actualmente en el rancho de Toros Pintos. Bibayoff, el vino ruso-ensenadense, aroma de caramelo y cedro y con harto sedimento, es un digno heredero de aquellos primeros pobladores eslavos. Salud.