Eterno Retorno

Thursday, August 28, 2025

Clubes de Toby y clubes de Lulú

 


Y de pronto, el espíritu de la época que todo lo pudre transformó la literatura en una ridícula guerrita entre el club de Lulú y el club de Toby. Las nenas con las nenas, los nenes con los nenes, como en las épocas de colegio de monjas y de padres. En el mundo actual pasan cosas bien chistosas, por llamarles de alguna manera. Como respuesta a mi post sobre Parra, alguien dijo que es el resultado del “pacto patriarcal”. Eso sí que tiene gracia. ¿En qué momento firmé yo ese pinche pacto? Uno de los señalamientos que más veces nos hacen a los  “patriarcal estirpe”, es que nosotros no leemos mujeres y yacemos en nuestro club de búfalos mojados leyendo a puros machitos discípulos de Hemingway. Literatura pa hombres. Como respuesta, hay no pocas mujeres que se ponen en el plan de “yo solo leo morras y el patriarcado no tiene cabida en mi biblioteca”.

Cuando tu lectura se torna excluyente mi única conclusión es que te estás perdiendo de algo. Quien segrega se ata. Nunca he caído en la ridícula ociosidad de hacer un inventario por cuota de género en mi librero. Eso déjaselo a los congresos o los cabildos. Vaya, mi criterio para elegir una lectura es que me despierte genuina curiosidad, que me emocione, que por alguna razón haga clic conmigo. No voy y elijo un libro porque lo haya escrito una mujer o un hombre o el representante de una minoría étnica. Pero aún así, haciendo un repaso mental, concluyo en que mucha de la literatura contemporánea que he leído en los últimos años está escrita por mujeres.