Quien no conoce a Aguilar a cualquier Gredos se le hinca
A ver colegas, ilústrenme: ¿qué onda con el repentino auge de Gredos? ¿Me estoy perdiendo de algo? ¿Es realmente la octava maravilla editorial? ¿Qué es lo que hace especiales a esos libros? Desde hace unas cuantas semanas mis contactos chilangos traen un furor con la pepena de los Grandes Autores de la Literatura en editorial Gredos que venden en los puestos de revistas y periódicos. Me he enterado que los acaparadores los ocultan y luego los andan ofreciendo al doble o al triple de su precio oficial. Como dice mi colega Iván Farías, ya se los agarraron como si fueran las roscas del Costco en 6 de enero o el bolillo de fin de año, un producto que se pone de moda y de un día a otro es la última coca cola del desierto. Yo aquí en Baja California me la pelo, porque ni siquiera llegan esas colecciones y por eso les pregunto: ¿qué hace tan deseable a Gredos? Luego me dicen que quema mucho el sol, pero yo en varias publicaciones les he comentado que quien no conoce a Aguilar a cualquier Gredos se le hinca. Miren colegas, con ciertos libros se vale ser lo más austero posible, pero yo creo que a las obras imprescindibles vale la pena invertirles y tenerlas en una edición clásica y pimpolla. Por ejemplo, veo que ofrecen Tragedias de Shakespeare en Gredos y la neta, sin que me quede nada, no creo que supere a las Obras completas en Aguilar. Dos tomos, más de 2 mil 350 páginas, papel biblia, doble columna, un estudio preliminar de 130 páginas que es un libro en sí mismo y absolutamente tooodo el desparramadero escritural del Bardo de Avon. Cierto, hoy mis ojos demandan una letra un poco más grande, pero Aguilar sigue siendo el clasicazo insuperable. Por ejemplo, veo que hay una alta demanda del volumen de Cuentos de Poe en Gredos, que cumple con ofrecer la traducción de Julio Cortázar, lo cual está muy bien, pero francamente no creo que supere al Cuentos completos de Páginas de Espuma, que incluye 67 relatos, cada uno con un comentario de un autor distinto (y con traducción de Cortázar, of course). Tengo a Poe también en Porrúa, Alianza y Bruguera, pero el Espumoso es el mejor. Ni hablar de Dostoyevski donde sin duda el campeón son las obras completas en Galaxia Gutenberg, papel biblia con un ensayo introductorio de Augusto Vidal de 180 páginas. Eso sí, las del Dosto en Alianza también rifan. Quijotes tengo varios, pero mi consentidazo es el que me regaló mi abuelo en Ediciones Castilla, con pasta y caja de cuero. Pero bueno colegas, en cualquier caso y sea como sea, siempre es una grata noticia saber que en estos tiempos hay tanta gente disputándose un Shakespeare o un Cervantes y voceadores haciendo negocio con el néctar de la mejor literatura.


