Eterno Retorno

Friday, September 11, 2026

Cuando 17 minutos después un segundo avión se impactó sobre la torre sur...

 

La mañana del lunes 10 me fui al canal sin haber pegado un ojo y por la noche en el noticiero debí usar una doble capa de maquillaje para intentar disimular mi rostro de derrumbe.

Llegando a casa me esperaba un campo de batalla. Pilas de pañales, cobijitas vomitadas y biberones a medias desfilaban desde el comedor a la recámara. Rosamar y Marisabel parecían competir por ver quién lloraba más fuerte mientras mi madre y mi suegra se enfrascaban en una estéril discusión y Rosalía lloraba en silencio con el rostro pegado a la almohada. Fue la peor noche de todas y cuando estaba decidido a emprender la fuga e irme a refugiar a un hotel, sobrevino el milagro de tener a las dos gemelitas dormidas poco después de las cuatro de la mañana. Cedí a la tentación de tomar media pastillita que me hizo caer despatarrado sobre el sillón para conseguir mi primer sueño profundo desde el día del parto. Fue entonces cuando el Boeing 767 de American Airlines se estrelló contra la torre norte del World Trade Center.

Cuando 17 minutos después un segundo avión se impactó sobre la torre sur,  los gritos de mi suegra retumbaron en mis pesadillas. Instantes más tarde, una llamada urgente del dueño de la televisora acabó de despertarme y aquí estoy, dispuesto a atascarme de Apocalipsis frente a las cámaras.