Eterno Retorno

Wednesday, September 02, 2026

Teoría de la gravedad es el mejor libro de poesía que he leído en lo que va del año


 

En el prólogo de Teoría de la gravedad, Pedro Mairal se pregunta si Leila Guerriero escribe periodismo o literatura. No Pedro, yo te resuelvo la duda: lo de Leila se llama poesía en estado puro. Después de leer páginas semejantes, solo puedo decir que Teoría de la gravedad es el mejor libro de poesía que he leído en lo que va del año (y mira que he leído poemas en 2026).

Agoté tres colores de madera subrayando frases. Aquí les comparto algunas al azar:
“…y cantábamos a gritos canciones que drenaban el hielo negro que guardaba nuestro corazón”
“…un paisaje solo en apariencia inofensivo, donde un atardecer gris puede pintar, con su sangre angustiada, una alfombra que termine en el infierno”
“El río dentro de mí que se enturbia y enfría las venas como un mal presagio”
“Todos hemos sido, alguna vez, el monstruo de alguien”
“Observe sus palabras como si fueran insectos cargados de enfermedades ocultas”
“Hay cobardías que requieren de coraje”
“…y llega el beneficio del olvido sin el cual no se puede dar un solo paso, ni respirar ni mirar a alguien a los ojos sin ignorar su calavera. Por suerte o por desgracia. No se sabe”
“Vi un atardecer apretarse como un coagulo sobre una ciudad antigua”
“…y tenía la pureza del odio y la fragilidad infecta del amor y unos ojos de maldad exquisita con esquirlas de ternura sedosa”
“…uno observa la escritura mutar y retorcerse como una enfermedad blanda”
“Eran años feroces, como siempre son cuando uno quiere escribir y es muy joven”
“Y eso duró cinco minutos que, como todo mundo sabe, es lo que dura la felicidad”.
Descubrí a Leila Guerriero la primera vez que Carol y yo fuimos a Buenos Aires en 2005 y en una librería de Corrientes pepené Los suicidas del fin del mundo. Fue un buen debut, pero ese libro aún está lejos de las alturas poéticas que fue alcanzando después.
Leila es célebre por sus crónicas, que son buenísimas, pero en lo personal disfruto aún más sus perfiles como los de Plano americano. Ella es, sobre todo, una gran retratista.
Hoy todo mundo habla de La llamada, la historia de Silvia Labayru, la mítica sobreviviente de la ESMA, y sin duda es una obra mayor, sin embargo, lo que yo más disfruto de Leila, lo que realmente me vuela la cabeza, son estas miniaturas casi bonsái que conforman Teoría de la gravedad. Hasta ahora mi libro favorito de Leila era Zona de obras, una profesión de fe o una salvaje declaración de amor al oficio periodístico, pero en Teoría de la gravedad he encontrado textos que se elevan hasta lo sublime. Los hay sobre la vida cotidiana, los atardeceres, las plantas, las relaciones de pareja pero los que yo más he disfrutado son aquellos que hablan de la escritura y del proceso creativo como una batalla a brazo partido o un indescifrable misterio, acaso un pacto pagano con nuestros demonios interiores