Eterno Retorno

Friday, September 04, 2026

La mano maldita Ficciones metaleras



 Hace ocho años, en pleno otoño porteño, conocí a Gito Minore en la Feria de Buenos Aires. Gito comparte conmigo un par de pasiones que dan sentido a nuestras vidas y no conocen rehabilitación posible: el Metal y la Literatura. Lo chingón es que Gito ha sido capaz de fusionar estas flamas ardientes y llevarlas al activismo con la Feria del Libro Heavy que organiza anualmente, además del Festival de Festival de poesía de Boedo. No conforme con ello, Gito se ha dado a la tarea de reunir a metaleros de todo el continente que compartimos el afán por desparramar tinta y se ha puesto a recopilar ficciones, crónicas y testimonios cuyo tema es el Metal. El resultado es este gran libro llamado La Mano Maldita, que se editó en 2018 y que hoy se reedita con nuevos colaboradores e historias inéditas. Aquí participamos colegas de Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Puerto Rico, El Salvador y México. Pura hermandad metalera latinoamericana. El primer relato se llama Iron Maiden, mi viejo y yo y lo escribe el gran Gustavo Zavala, bajista y líder de Tren Loco, una banda que siempre me ha prendido muchísimo. Gustavo falleció en 2002 y nos deja por herencia esta entrañable historia. También participan colegas muy admirados como Kike Ferrari, vecino de Nitro y el más metalero de los hinchas de River y Alexis Cuzme, a quien conocí en Quito y que también edita literatura heavy en su natal Ecuador. Por lo que a mí respecta colaboro con un relato sobre una tocada punketa en la Catedral del Metal en México, la arena de Tlalnepantla. Se llama Ya no quedan más cojones y narra la histórica visita de Eskorbuto, que tocó por primera y única vez fuera de España el día que cumplí 17 años. La Mano Maldita es un libro ideal para leerse con un disquito de Motorhead o del Tren Loco, Hermética o V8, con una Tooper o un tocayo Jack Daniels en las rocas. Pure Fucking Metal, pura Mano Maldita colegas