Las ciudades de la unánime noche
Hay ciertas ciudades o pueblos en el mundo en donde solo dormí una única noche de mi vida y nunca jamás retorné. Ciudades en donde por X o Y razón solo llegué de pisa y corre por unas cuantas horas, aunque por determinadas circunstancias, casi siempre inexplicables, son lugares que se quedaron a vivir en mi memoria. Por ejemplo, de los exactamente 18 mil 918 días que llevo respirando, depredando, jodiendo y cagando en este mundo, habré dormido unas 8 mil noches en Tijuana, unas 6 mil en Monterrey, unas mil en la CDMX y el Edomex, unas 200 en Groton, Nueva Inglaterra, unas 100 en Ensenada, unas 70 en las afueras de Fort Collins, Colorado, unas 65 en Japón, unas 50 en Argentina, peeeero….voy a echar un poco de memoria y trataré de recordar las ciudades en donde solo dormí una única noche. Sin duda se me va a pasar alguna, pero así de entrada me acuerdo de Jiménez, Chihuahua; Matehuala, San Luis; Rochester, Nueva York; Toronto, Canadá; Edimburgo, Escocia; Segovia, España; Zipolite, Oaxaca; Culiacán, Sinaloa; Tucson, Arizona; Queens, Nueva York (Manhattan se cuece aparte); Gómez Palacio, Durango; Pisa, Italia; Mulegé, Baja California Sur; Hamburgo, Alemania; Biarritz, Francia; Changchun, China; Nanjing, China; Coimbra, Portugal; Porto, Portugal; Ostumago, Japón; Nakatsugawa, Japón; Aomori, Japón; Cholula, Puebla; Long Beach, California, y aunque sin duda estoy olvidando algunas, Córdoba, Andalucía, fue la última en agregarse a la lista.


