Eterno Retorno

Monday, December 29, 2003

Retornamos en este momento de ver El Señor de los Anillos III. Simplemente chingona como un disco del Guardiàn Ciego. Ya he hablado en otras ocasiones de mi absoluta falta de entusiasmo hacia el cine. Siendo honestos, lo ùnico que es capaz de captar y mantener mi atención en una pantalla es un partido de futbol, pero con el Señor de los Anillos se puede hacer una fantástica excepción. Es una película que secuestra mi imaginación y logra emocionarme. De hecho estoy màs que dispuesto a verla por segunda vez con Carol cuando regrese a Tijuana. Y es que esta trilogía en verdad me ha gustado, pero la tercera, bajo mi opinión, es la mejor de todas. De hecho estoy decidido a comprar los tres videos para tenerlos en casa y verlos de vez en cuando. Provoca en mi emociones similares a las de algunas grandes bandas de metal. No en vano, unos virtuosos como Blind Guardian han basado todas sus creaciones en la obra de Tolkien. No sè cuando habrà sido la ùltima vez que fui al cine con mi madre y hace màs de cinco años que no acudìa al cine en Monterrey. Para no ir màs lejos, la sala a la que acudimos està en un nuevo centro comercial que no existìa cuando yo aùn vivía aquì. Esta tierra mìa tiene mucha prisa por metamorfear en una criatura extraña que no alcanzo a vislumbrar.

Hace unos meses abrieron en Monterrey una librerìa Gandhi y hoy por la mañana he ido a conocerla. Aunque uno siempre espera màs, lo cierto es que habìa títulos para tenerme entretenido un buen rato. Muchísimos ejemplares que jamás he visto en Tijuana, con todo respeto para mi queridìsima librería El Dìa. Algunos libros muy caros, pero otros baratísimos. Como siempre, tuve que poner lìmites a mis ímpetus y no cargarle demasiado la mano a la tajeta. Pero hice buenas compras. He aquì un listado de las mismas:


-Eugenia Grandet, La Piel de Zapa (y conste que no es Frank Zappa) y El lirio en el valle de Honorè de Balzac. Las tres obras en un tamalòn tamaño directorio telefónico que me costò 49 pesos. Yo sè que Fernando Vallejo considera al buen Honorato y su tercera persona el colmo de lo obsoleto, pero creo que si eres un devoto de la novela, le debes cierto tributo a este francesito.

-Cinco mujeres de Juan Garcìa Ponce, por el precio de 20 pesitos nada màs. Sì, es cierto, la muerte vende y la noticia del triste fallecimiento de este gran yucateco me motivò a adquirir esta deliciosa pieza de literatura erótica. Buenos como son en Ganhi para la mercadotecnia, han puesto toda una mesa con la obra de Garcìa Ponce. Sì, la muerte vende, pero me da gusto que al menos en esta ocasión, mucha gente conocerà a esta excelente pluma al ver la promoción. Honor a quien honor merece.


Los cuentos de Canterbury de Geoffey Chaucer. Precisamente ayer escribì en este mismo espacio sobre el señor que inaugurò el rincón de los poetas en la Abadía de Westminister, y mira nada màs que me encuentro esta mañana una preciosa edición de sus cuentos de Canterbury por 69 pesos. La aleatoriedad existe, no cabe duda.- Hacìa mucho que no recordaba a Chaucer y hoy me lo encuentro como quien se topa con un compadre en la cantina. Que pedo mi Dany, que pedo mi Geoffrey. Pos fìjese que le recomiendo que se lea otra vez los cuentos de Canterbury, àndele que estàn rebuenos, y yo, pos sobres mi compa, venga de ahì.


- Respiración artificial de Ricardo Piglia. Después de leer Plata quemada y Formas breves, empecé a profesar una suerte de culto a Piglia. Después leì La ciudad ausente y mi devoción se confirmò, pero por razones de la aleatoriedad y el mal surtido libresco, nunca habìa podido leer su novela fundamental. La primera persona que me recomendò Respiración artificial fue el Fausto, el mismìsimo Trenza de Arena y la mera verdad, jamás olvido la recomendación de alguien que en verdad quiere a los libros. Me espera una gran novela.

- 13,99 euros de Fredric Beigbeder. En toda compra libresca, siempre apuesto por un autor absolutamente desconocido por mì y del que no poseo la màs mínima referencia. Según la contraportada, este francesito naciò en Neuilly – sur Seine en 1965 y el libro en cuestión, de la editorial Anagrama dice en su siempre engañosa contraportada que es una novela cruel, panfleto insolente, cuento picante que no deja tìtere con cabeza (¿el Chango 100 de Versalles?) De cualquier manera se me antoja como esos vinos que compras nomàs por el lindo dibujo de su etiqueta.



Y para acabar la gran faena, mi madre comprò Una vez Argentina de Andrés Neuman, un mozalbete nacido en 1977 y del que he leìdo grandes reseñas en El Clarín. El libro me llama muchísimo la atención, pero dado que lo comprò mi jefa, pues ni modo de comprarlo dos veces. Los bienes de la familia son comunales y tratarè de fletarme sus 244 pàginas en los tres dìas que restan a mi regia estancia.



EXTRAÑO MUCHO, MUCHÍSIMO A CAROLINA


AMBER ARAVENA NUNCA MORIRÀ


Ayer fuimos a la Arena Monterrey a ver el futbol rápido. La Furia de Monterrey se enfrentò a los San Diego Sockers. Fue una buena experiencia conocer esta nueva arena, propia de la NBA. Por lo que respecta al partido, los sandieguinos ganaron 10-7, remontando en el ùltimo cuarto, luego de estar abajo todo el partido. El futbol rápido es emocionante, aunque para ser sincero no me gusta demasiado y desconfìo de aquellos que dicen que es el futuro del futbol. Es un juego divertido, entretenido para pasar el rato, pero jamás tendrà la magia, el arte, la belleza y la poesìa que tiene el deporte màs hermoso de todo el Universo. Adolece de un insoportable espíritu gringo. Por lo demàs, el partido fue muy entretenido. Alguien me preguntò si el hecho de que el rival fuera San Diego creaba en mì un conflicto de intereses. Y yo respondì que lo que a los equipos de San Diego les suceda a mi me vale un soberano carajo. Mi ciudad se llama Tijuana no San Diego y no me creo la teoría aquella de la comparación con el muro de Berlín. Sì, le tengo mucho cariño a la vecina ciudad la cual forma parte de mi vida cotidiana y en donde he pasado dìas muy agradables y he visto conciertos memorables, pero hasta ahì. Fuera de cierta simpatía con los Chargers, no considero a los cuadros sandieguinos como equipos de casa.