Eterno Retorno

Friday, July 10, 2026

Luz de estrellas bien pinches mortas, muertísimas y moridas de muerte natural

 


 

Hace exactamente una década publiqué un ensayo llamado Bajo la luz de una estrella muerta, que aborda lo que significa ser lector en una era en donde todo parece conspirar contra la lectura de largo aliento. El manuscrito se ganó el Premio Sor Juana que convocaba el Estado de México y me lo publicó el FOEM. Este día me entero que se acaba de publicar un ensayo llamado La luz de las estrellas muertas, del italiano Massimo Recalcati. El título es casi idéntico, pero el tema es distinto. Yo hablo de la extinción de los lectores y Massimo del duelo y la nostalgia. Recalcati, por lo que leo, es un psicoanalista y aborda en este libro la relación de la vida humana con la experiencia traumática de la pérdida. Me llama la atención que la misma imagen o concepto – el de un cuerpo muerto que sigue irradiando luz- nos haya inspirado a ambos para tratar tópicos distintos. La estrella murió hace millones de años, pero la luz que irradia aún nos ilumina. Para Massimo ese destello es el recuerdo del ser querido que se ha ido y para mí, la estrella muerta es la cultura de la palabra escrita que todavía alumbra aunque en realidad esté bien muerta. Confieso que nunca tuve dudas sobre el título. Mientras escribía el ensayo en 2015, tenía claro cómo se llamaría. Tal vez porque en aquel entonces la luz de la muertísima estrella todavía me iluminaba con todo. Eso sí, al más puro estilo de Topo Giggio, tengo derecho a proclamar: ¡lo dije yo primero! Por cierto, Bajo la luz de una estrella muerta se puede leer íntegro en la red. Aquí está la liga https://foem.edomex.gob.mx/sites/foem.edomex.gob.mx/files/catalogo/BLEM.pdf

 

Pd- Ya echándome un clavado en internet, me entero que también existe una novela juvenil llamada La luz de las estrellas muertas, del escritor español Alfredo Gómez Cerdá, que trata sobre el atraco a un banco en un pueblo serrano y la posterior fuga de los ladrones entre montañas plagadas de misterios. No cabe duda que la luz de las estrellas muertas destella de formas contrastantes y cada quién la interpretamos como nos da la gana.