Luz de estrellas bien pinches mortas, muertísimas y moridas de muerte natural
Hace exactamente una década publiqué
un ensayo llamado Bajo la luz de una estrella muerta, que aborda lo que
significa ser lector en una era en donde todo parece conspirar contra la
lectura de largo aliento. El manuscrito se ganó el Premio Sor Juana que convocaba
el Estado de México y me lo publicó el FOEM. Este día me entero que se acaba de
publicar un ensayo llamado La luz de las estrellas muertas, del italiano
Massimo Recalcati. El título es casi idéntico, pero el tema es distinto. Yo
hablo de la extinción de los lectores y Massimo del duelo y la nostalgia.
Recalcati, por lo que leo, es un psicoanalista y aborda en este libro la
relación de la vida humana con la experiencia traumática de la pérdida. Me
llama la atención que la misma imagen o concepto – el de un cuerpo muerto que
sigue irradiando luz- nos haya inspirado a ambos para tratar tópicos distintos.
La estrella murió hace millones de años, pero la luz que irradia aún nos
ilumina. Para Massimo ese destello es el recuerdo del ser querido que se ha ido
y para mí, la estrella muerta es la cultura de la palabra escrita que todavía alumbra
aunque en realidad esté bien muerta. Confieso que nunca tuve dudas sobre el
título. Mientras escribía el ensayo en 2015, tenía claro cómo se llamaría. Tal
vez porque en aquel entonces la luz de la muertísima estrella todavía me iluminaba
con todo. Eso sí, al más puro estilo de Topo Giggio, tengo derecho a proclamar:
¡lo dije yo primero! Por cierto, Bajo la luz de una estrella muerta se puede
leer íntegro en la red. Aquí está la liga https://foem.edomex.gob.mx/sites/foem.edomex.gob.mx/files/catalogo/BLEM.pdf
Pd- Ya echándome un clavado en
internet, me entero que también existe una novela juvenil llamada La luz de las
estrellas muertas, del escritor español Alfredo Gómez Cerdá, que trata sobre el
atraco a un banco en un pueblo serrano y la posterior fuga de los ladrones entre
montañas plagadas de misterios. No cabe duda que la luz de las estrellas
muertas destella de formas contrastantes y cada quién la interpretamos como nos
da la gana.


