Eterno Retorno

Friday, May 28, 2021

Encorsetando centenarios

 


La receta es estereotípica, casi de manual: a todos los dictadores fascistoides  les da por promoverse como auténticos herederos de la grandeza de una cultura ancestral de vocación guerrera e imperial. Mussolini se obsesionó con la simbología del Imperio Romano mirándose a sí mismo como un nuevo César providencial  mientras que Hitler exaltaba la pureza del alma germánica encarnada en el Cantar de los Nibelungos y la leyenda de Sigfrido,  llevada a la apoteosis por la épica wagneriana. A Franco le fascinaba verse reflejado en la gloria de la imperial España ultramarina de Cortés, Pizarro y compañía  mientras Milósevic no dudó en lucrar con el resentimiento de los serbios hacia los turcos. En 1989 encabezó una ridícula y multitudinaria ceremonia de desagravio en el Campo de los Mirlos en Kosovo  para “vengar” la derrota del príncipe serbio Lazar a manos de los otomanos 600 años antes. La exaltación del rencor por algo ocurrido seis siglos atrás resultó ser gasolina en el fuego de la guerra balcánica. Por ello me llama la atención la forma en que el gobierno mexicano busca lucrar con la herida abierta de la caída de Tenochtitlán  y además tergiversar fechas y encorsetar centenarios a la fuerza. Ya he dicho más de una vez lo que pienso sobre la ridícula exigencia de perdón a la también ridícula corona española. Lo que ya raya en la patología o el debraye, es  querer hacer cuadrar a huevo la celebración de los 700 años de la fundación de Tenochtitlán. Sacado de lo más profundo de la manga de la 4t.  Que alguien me corrija si tiene a la mano un dato confiable, pero al menos yo no he encontrado una sola fuente seria en donde se diga o siquiera se sugiera que Tenochtitlán fue fundado en 1321. Ni Matos Moctezuma, León Portilla, Ignacio Bernal. Nadie. Por otra parte, en el caso de las ciudades mesoamericanas no se levantaba un acta fundacional así que es ridículo tratar de hacer cuadrar una fecha exacta. Pero hazlos entender. ¿Quién dice que el pasado no puede manipularse a conveniencia? En fin,  si la cuestión es ponernos en plan conmemorativo este año, sería muy bueno que de verdad reflexionáramos y repensáramos sobre 1821 y la tan mal narrada e incomprendida consumación de la Independencia. ¿Dónde va a quedar Iturbide en el relato oficial de la 4t? ¿En qué rincón minimizarán el rol clave de Matías Monteagudo y los fifís conspiradores de La Profesa? Porque al relato oficialista no le conviene admitir que el “pueblo bueno” acaudillado por Hidalgo nada  consiguió con su masacre en la Alhóndiga aparte de sembrar terror y derramar sangre y tampoco le conviene admitir que la verdadera Independencia fue conseguida sin apenas derramar sangre por los criollos más fifís de los fifís. La Independencia fue conseguida por las élites, no por las masas, pero eso jamás será admitido por la 4t. En fin, repensemos los 21 y leamos. Por lo que a mí respecta, releo el fascinante Tenochtitlan en una isla de Ignacio Bernal.