sublime y hechizante como una galaxia fumada
Lo escribí hace algunos años, cuando aún no intuía la irrupción del infanticide IA: La
cómoda apuesta por la escritura automática del poseso. Un demonio se apropia de
mi mano y mis ideas. La narrativa fluye en torrente, como una catarata. Yo soy
solo un médium, un cable trasmisor. Al
final del desvarío el demonio en cuestión me cede los derechos de autor. En la
portada yace mi firma y no la suya. Cada
maldito párrafo me resulta hechizante, sublime como una galaxia fumada,
alucinante como las palabras que mi mente ordinaria jamás podrá parir.
Me gustaría afirmar que cada maldito párrafo del Grok o el GPT me resulta sublime y hechizante como una galaxia fumada (sabes cómo es exactamente una galaxia fumada?), pero son ordinarios, patéticos, pretenciosos, predecibles, pero están ahí y para mil lectores utilitarios cumplen con ser efectivos.
